miércoles, 29 de octubre de 2014

Caja Proyectiva
La caja proyectiva es un material que podemos utilizar con niños, es muy enriquecedor a la hora de realizar psicoterapia, ya que al niño se le presentan figuras de fieltro o franela con las cuales puede crear historias con ellos . El niño puede utilizar todas las figuras que le gusten o le llamen la atención.
La caja proyectiva contiene:
Un escenario de 45 por 30 cm, la mitad de este es de color azul (simulando el cielo) y la otra mitad de color verde (simulando la tierra).
Una caja la cual contiene todas las figuras elaboradas de fieltro o franela.
Entre las figuras debemos tener:
-        Seres Humanos
-        Animales
-        Elementos de la naturaleza, es decir sol, luna, arboles, rayos, nubes, etc.
-        Diversos vestuarios para los seres humanos.
-        Rostros que identifiquen las diversas emociones tales como alegría, tristeza, enojo, etc.
-        Animales
-        Medios de transporte
-        Otros elementos como por ejemplo casas, hospitales, iglesias, castillos, etc.


 

Arcilla
La arcilla es uno de los materiales que podemos usar con los niños, ya que su flexibilidad y maleabilidad se acomoda a diversas necesidades. La arcilla es suave, sucia, blanda, y sensual, esto la hace muy atrayente para cualquier edad. Este material promueve el trabajo a través de los procesos internos más primarios.
¿Con qué tipo de personas podemos utilizar este método?
Lo podemos utilizar con personas que están distanciadas de sus sentimientos, ya que la arcilla suele dar un puente entre sus sentidos y sus sentimientos.
Los niños agresivos pueden utilizar la arcilla para golpearla y machacarla. Es una forma muy útil cuando los niños están enojados, ya que pueden ventilar su ira por medio de este material.
Las personas que son inseguras y temerosas, la arcilla permite que estas personas tengan dominio y control, ya que la pueden manipular como ellos deseen.
Este material no tiene normas claras y específicas para su uso, esto permite que las personas puedan expresarse con mayor libertad y así mismo expresar sus sentimientos.

 

Ventanas a nuestros niños, Violet Oaklander
Violet Oaklander en su libro "Ventanas a nuestros niños" dice que su objetivo es ayudar a los niños a darse cuenta de sí mismo y de su experiencia en el mundo. Hay muchas técnicas que pueden ayudar a los niños a expresar sus sentimientos, algunas de ellas pueden ser Dibujos, Pintura, Arcilla, Caja proyectiva (figuras de fieltro), etc. Los dibujos son una potente expresión del yo que ayuda a establecer nuestra propia identidad, así como también ayuda a la expresión de sentimientos.
Oaklander sugiere 14 pasos para el proceso terapéutico de estas técnicas:
1. Hacer que el niño comparta la experiencia de dibujar, sus sentimientos acerca de enfrentar y hacer la tarea, como enfrentó y continuó el trabajo, su proceso. Esto es compartir aún más el yo.
2. Hacer que el niño comente el dibujo mismo, describiéndolo a su manera. Esto es compartir aún más el yo.
3. A un nivel más profundo, estimular en el niño un mayor autodescubrimiento pidiéndole que se explaye sobre fragmentos del cuadro; esclareciendo los fragmentos, haciéndolos más obvios; describiendo figuras, formas, colores, representaciones, objetos, personas.
4. Pedir al niño que describa el cuadro como si este fuera él, usando la palabra “YO”: “Yo soy este cuadro; yo tengo líneas rojas por todos lados y un cuadrado azul al medio”.
5. Escoger cosas especificas en el cuadro para que el niño se identifique con ellas: “Sé el cuadrado azul y descríbete con más detalles- qué aspecto tienes, cuál es tu función, etc”.
6. Hacer preguntas al niño si es necesario para ayudarle en el proceso: “¿Qué es lo que hacer?”, “¿Quién te usa?”, “¿A quién quieres más?”. Estas preguntas surgirán de su capacidad de “meterse” en el dibujo junto con el niño y abrirse a las múltiples posibilidades de existir, funcionar y relacionar.
7. Concretar aún más la atención del niño y agudizar su toma de conciencia mediante el énfasis y la exageración de una o más partes de un cuadro. Estimular al niño para que llegue tan lejos como pueda con un fragmento específico, especialmente si hay energía y entusiasmo en usted o en el niño, o si hay alguna excepcional falta de energía y entusiasmo. Las preguntas a menudo ayudan, “¿A dónde va ella?”, “¿Qué está pensando este círculo?”, “¿Qué va hacer?”, “¿Qué le va ocurrir?”.
8. Hacer que el niño entable un diálogo entre dos partes de su cuadro o entre dos puntos de contacto u opuestos (tales como el camino y el auto, o la línea alrededor del cuadrado, o el lado feliz y el lado triste).
9. Estimular al niño para que ponga atención a los colores. Al dar sugerencias para un dibujo mientras el niño está con los ojos cerrados, yo a menudo digo: “Piensa en los colores que vas a usar. ¿Qué significan para ti los colores brillantes?, ¿Qué significado das a los colores oscuros?, ¿Vas a usar colores brillantes u opacos, colores claros u oscuros?”.
10. Estar atento a claves en el tono de voz, postura del cuerpo, expresión facial y corporal, respiración y silencio del niño. El silencio puede significar censura, pensamiento, remembranza, represión, angustia, miedo o conciencia de algo. Use estas claves para promover la fluidez en su trabajo.
11. Trabajar la identificación, ayudado al niño a “reconocer” lo que se ha dicho sobre el cuadro o partes de éste. Puedo preguntar: “¿Siempre te sientes así?”. “¿Alguna vez haces esto?”. “¿Encaja eso en alguna forma con tu vida?”. “¿Hay algo de lo que dijiste como rosal que podrías decir de ti como persona?”.
12. Dejar el dibujo y trabajar en las situaciones de vida del niño y los asuntos incompletos que emergen del cuadro. En ocasiones esto se precipita directamente de la pregunta: “¿Encaja esto con tu vida?”, y a veces el niño lo asociará espontáneamente con algún hecho de su existencia.
13. Estar atento a las partes faltantes o espacios vacíos en los cuadros y prestarles atención.
14. Permanecer en el flujo de primer plano del niño o prestar atención a mi propio frente –donde encuentro interés, entusiasmo y  energía. A veces voy con lo que está allí, y otras, me adhiero a los opuesto de lo que hay allí.